Masoquismo puro y duro
Para estar a un mes de las temibles fiestas navideñas, llevo bastante bien lo que se va a convertir en unos días en las peores horas del año: las compras de navidad. No me ponen nada, al contrario, aunque tenga delante a la dependienta más cachonda y golfa y me esté atendiendo con un escote […]
