Después de comentar a Pilar mi situación con Helene, me dijo que me olvide de entrarle diciéndole cualquier tontería en alemán. Que con eso solo provocaría que sus dos compis se descojonaran en mi careto. Su consejo: encontrarle su punto morboso sin hablarle. Casi nada, eso lo consigo todos los días con todas las tías […]
Seguir leyendo »
Después de estar el fin de semana hablando con Joan y Tere de pisos y esos rollos, les invité a que se pasaran por el bar un día y que hicieran una visita a la inmobiliaria donde curra Helene, mi alemanita. Por supuesto, yo les acompañaría. Con un poco de suerte les atiende ella y […]
Seguir leyendo »
No sé como sonará eso de ir a por una chica por su lengua. Raro, ¿no? Una chica alemana me vuelve loco.
Me explico: como dije, curro en un bareto, el de mi primo. Todas las mañanas vienen tomar el primer café del día tres vecinas de curro (trabajan en la inmobiliaria que hay justo al […]
Seguir leyendo »