Joan, su parienta y su hermanita
Mañana ya me toca volver al curro, después de estar un par de días en casa con algo de fiebre. Creo que en cuanto vea a Helene a primera hora se me va a disparar la temperatura, y eso que empieza a hacer un frío que te deja los huevos pelaos. Y yo con el moquillo colgando. En fin, sigo presentando a más gente…
Ya tenía ganas de empezar a hablar de mi gran colega Joan. De todos los que estuvimos en aquel voluntariado es sin duda el más zumbado, el que daba la nota, el que ponía a todos del revés a cervezas, el que iba detrás de todas. Bueno, eso lo hacíamos todos. Aunque de eso ya hace unos diez años, ahora ya no es lo mismo, vive en el apalancamiento. Aun así, cuando sale la lía bien liada.
Es informático, me niego a contar de qué se trata su curro, más que nada porque no tengo ni idea, no me llevo bien con la informática y ella no se lleva bien conmigo. Que se le va a hacer, tampoco me llevo bien con la sección de perfumes de El Corte Inglés, ni con los ositos incrustados en anillos y pulseritas pijas, y no hablo de ellos… ¿o quizás si?
Más cosas sobre Joan: tiene novia, Tere, una tía cojonuda. Más que nada porque para estar con un elemento como este hay que tener una paciencia… Bueno, pensándolo bien, ella tiene un estilo parecido al suyo, sobre todo en las idas de olla. Nosotros no la tratamos como su novia sino como una amiga más (ohh, que bonito, mira que soy chungo cuando me pongo en plan ñoño, será que me dura el efecto de los perfumes de la muerte). Se lleva muy bien con Pilar, de hecho fue ella la que intercedió, ¿se dice así?, para que se liaran. Lo que nadie sospechó es que de un rollete “rápido y fácil” saliera una relación estable, porque a lo tonto deben llevar juntos unos cuatro o cinco años. He perdido la cuenta.
Se me ha pasado hablar de la hermanita de Joan, lo de hermanita no es porque sea pequeña, es por el tono cariñoso que empleamos Robe y yo cuando nos acordamos de ella, es como nuestro pequeño vicio. Hablaré largo y tendido de ella y la relación que nos une… todo empezó una noche en la piscina de la casita de veraneo de Joan.
¿Qué pasa, que nadie tiene amigos/as, con hermanitas cañeras?
